Encontrar alquiler, ardua tarea

Encontrar alquiler, ardua tarea

Comprar una vivienda en los tiempos que corren, puede resultar algo impensable para una gran mayoría. Los trabajos precarios, la inestabilidad laboral y el alto precio del ladrillo, no ayudan.

Esa inmensa mayoría de personas que no pueden permitirse el lujo de comprar, por igual se las ve y se las desea para alquilar. El sector inmobiliario parece estar siempre en una constante especulación de la que no se libra nadie.

Los precios se disparan y no de una forma coherente. Cada vez se paga más por menos. Menos metros, más euros. Aun así, la gente se adapta.

Los expertos en inmuebles de Inmodoñana, señalan las dificultades de muchos para acceder a una vivienda. Los requisitos para alquilar, cada vez son más difíciles de cumplir. A veces llegan a pedir tantas garantías que resultaría más fácil conseguir una hipoteca.

La oferta y la demanda en el sector inmobiliario no van parejas. En cuanto al alquiler, las dificultades que se presentan son cada vez mayores. Independientemente de las promesas del gobierno para que todo el mundo tenga derecho a una vivienda digna.

Los precios se disparan sobre todo en las capitales y las ciudades con mayor densidad de población. Muchos de los inquilinos no pueden hacer frente a los gastos y terminan por ser desahuciados. En contra de lo que sucede con los ocupas que parecen tener más derechos que el ciudadano legal.

Sin embargo, la situación está alcanzando cotas insospechadas y es comprensible que haya gente que ante la adversidad, se convierta en ocupa. Hay familias que sin duda, deben verse en esa situación nada agradable.

Alternativas al alquiler de un piso

Alternativa como tal no hay. Tienes que vivir en algún sitio. Con esta situación, el aumento de los precios del alquiler y repetimos, los requisitos que te piden, la mejor opción es compartir.

Compartir piso ya no está visto como una aventura de juventud para ahorrar gastos, convivir y alejarse de los padres. Actualmente, es una necesidad. Las unidades de convivencia (término de reciente cuño difícilmente comprensible para algunos) pasan de ser el núcleo familiar a un grupo heterogéneo en el que cabe de todo.

En resumidas cuentas, tanto si compartes piso con otros congéneres como si lo haces contigo misma o mismo, encontrar vivienda es una misión imposible. Las búsquedas poco fructíferas, las gestiones que hay que hacer si encuentras algo que se adapte a ti y tus necesidades o las dificultades económicas, hacen que el mercado se mueva poco y mal. Eso sí, siempre al alza en lo que a precio se refiere.

Es de entender que si en un piso de cuatro habitaciones se meten cuatro o cinco personas, estas puedan hacer frente a un alquiler de mil doscientos euros. Pero no todo el mundo está dispuesto a compartir o no quiere hacerlo por distintas razones.

Otras opciones son acceder a viviendas sociales, de los ayuntamientos o comunidades respectivamente. En este aspecto tampoco es fácil reunir los requisitos que piden para acceder a una de ellas. Si se trata de viviendas sociales, están destinadas a casos concretos. Para optar a viviendas de protección oficial, debes cumplir un mínimo de condiciones equiparables a las que exige un particular.

Como encontrar piso

Según los expertos, la mejor manera de encontrar un piso de alquiler, es hacer uso de las herramientas a nuestra disposición. Es decir, internet o consultar en alguna inmobiliaria. Esta última puede ayudar a la hora de gestionar todo lo relativo al alquiler.

Algunas te facilitan contactos con los propietarios y se encargan de agendar las visitas a los inmuebles. Aunque lo normal es que ellas se encarguen de buscar el inmueble por ti (o al inquilino) y te acompañen durante el proceso, ya que ese es su trabajo. Unas cobran al inquilino y otras al propietario.

La opción de los portales inmobiliarios de internet es la más habitual. En este caso debes afinar tu búsqueda y ser constante con ella. No se sabe en qué momento puede aparecer la vivienda que buscas o te puedes permitir.

Una vez hayas definido tu zona de búsqueda, tengas claro tu presupuesto y el tipo de vivienda que quieres, el buscador te mostrará los inmuebles disponibles. A partir de ahí, concertar una visita y saber que piden para que puedas alquilarlo son los pasos previos a poder acceder a tu nuevo hogar.

En principio no parece que sea tan complicado. Sin embargo en la práctica, son muchas las dificultades. El tiempo no suele jugar en favor del arrendatario, que día tras día, busca sin encontrar.

En cualquier caso, independientemente de la situación personal de cada uno, los alquileres disparados y la precariedad laboral, convierten la búsqueda de un hogar, en una tarea más que ardua.

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